martes, 25 de noviembre de 2014

Mi gran boda pija


Este sábado fui a una boda, de mi prima, la pija de la familia. Si ya di por hecho que la boda no sería del todo “normal” por ser organizada por la pija de la familia, lo confirmé cuando me dio la invitación. Venía en un sobre blanco…. Sucio (a lo que ella lo llamó blanco-roto), con un lacito rojo muy abstracto, del cual me confesó que lo hizo ella.

-Abre el sobre, verás, te va a encantar.

Le quite el súper lazo/súper nudo, abrí el sobre y vi la invitación. “Nos complace invitarles a la ceremonia religiosa (ceremonia religiosa? El cura sabe que teneis dos hijos no?) para culminar nuestra bella historia de amor (os conocisteis en la feria del pueblo, concretamente en la cola del ratón vacilón, si os parece bella la historia….) consagrando nuestro amor….bla bla bla”.

+Sí, está muy bien.
-¿Y has visto que precioso el color de la invitación, que original?
+Mmm, Carmen, es beige, como todas.
-No perdona, no es beige, inculto, es color “cáscara de huevo”.

Me dejó sin palabras, lo confieso.

+Y, cuéntame, ¿Cuánta gente va?
-Nada, será una boda íntima.

Los cojones!, llegué a la iglesia, y parecía eso el festival de Rock in Rio, pero de pijos. ¿Qué entenderá esta mujer por boda íntima? ¿No invitar a todas sus compañeras de pilates? 450 invitados y 120 pamelas me dijeron que había, ¿cuantas semanas habrá estado esta mujer haciendo los lacitos pomposos de las invitaciones?. La flipada que se creía lady di Mi querida prima, llegó en un coche de caballos, cuatro caballos. Mira que la iglesia era grande, pues cuando mi prima llegó al altar, la cola acaba estaba a medio camino.

Al salir, todos esperando a que salgan de la iglesia, y se nos acercan a mi y a mi tia unas niñas (disfrazadas de señora mayor) a darnos bolsitas con pétalos de rosa, ya que había orden de solo tirarles pétalos de rosa. Yo y mi tía nos miramos, y pensamos: “sus muertos”, nosotros con el paquete de Arroz SOS, que lo compramos el dia anterior en el mercadona, para que venga ahora la Lomana a tocarnos los cuyons….enfin, mi tía les tiró el arroz, sin sacarlo del paquete, nose si me entendéis.

Lo que vi en el convite ya… necesitaría otra entrada de blog, solo os digo, que nos pusieron platos (cuadrados por supuestos, que queda mas cool), con un poco de comida en el centro. Pensé al principio que como era un sitio pijo, sería en plan que degustabas la comida, y si te gustaba, pues te traía el plato de verdad, lleno, pero no. Encima, los platos tenían un nombre tan, tan, tan impronunciables, largos, y por supuesto, en semi-español/semi-francés… para que al final fuera el solomillito de siempre con salsita (pero en tamaño Pocoyó). No se de que sorprenderme si cuando mi prima me invitó a comer a su casa, me dijo que comería “revuelto de huevos, con patatas salteadas y un toque de cebolla”, y lo que había en el plato era una tortilla de papa. 

Solo me queda por decir. VIVAN LOS NOVIOS.

PD: sería una boda pija, elegante, y de gente con parné, pero, a la hora de bailar, paquito el chocolatero. Tócate los cojones