lunes, 28 de marzo de 2011

Cosas insignificantes

Hay cosas en nuestras vidas, pequeñas, que no les prestamos atención, pero que son parte de nosotros ya:

-El suelo del ascensor: siempre que entra otra persona en el ascensor, conocido seguramente, ya que es nuestro vecino, de toda o media vida, y en vez de hablar con él (en cuyo caso sería comentando el tiempo que hace), cogemos y miramos para el suelo, durante la duración del trayecto, esperando cobijo en él.

-Las pelotas hinchables de Nivea: todos nuestros veranos, han estado acompañados por la típica pelota hinchable de Nivea, la cual encontramos un día o en nuestro coche o en la misma playa, y que perdemos cuando un golpe de viento o marea, se la lleva, pero nadie la compra, ¿Por qué?, hay una teoría que dice que solo hay tres pelotas de nivea en el mundo, y van circulando.

-El mando del televisor: tan insignificante, y cuando desaparecen (con una regularidad de tres veces diarias de media) nos desquiciamos y damos mil vueltas para buscar el mando (cuando por la milésima parte del esfuerzo realizado, podríamos haber cambiado el televisor manualmente).

-Las gomas de borrar: no usaremos ya casi nunca un lápiz, pero siempre acabamos pidiendo una goma, pero…. alguien ha visto una goma ya usada (redondita, y casi pequeña)? No, ¿Por qué?, ¿La tiramos caundo ya no está redonda? No, nadie tiraría una goma por dejar de ser cuadrada, pero… entonces, ¿Dónde están las gomas redondas y usadas?, hay otra teoría para esto, Pocholo lleva décadas dando la vuelta al mundo, para que? Para esnifarse las gomas usadas, confirmado.

-El bache (fijo) de la calle: con el cual siempre nos trompezamos, por mucho que nos acordemos mucho de él, y de su puta madre, pero que a pesar de ello, nunca nos acordamos de sortearlo, y si sois chicas ya, ese bache es como un perro joven, a acabao con la mitad de vuestra colección de zapatos.

-La vieja cotilla y enana vecina del barrio: esa hija de puta señora, que no se si en su tiempo mediría metro ochenta, pero que con los años a empequeñecido tanto que casi tienes que andar con cuidado para no pisarla. Esa cotilla de mierda señora, que aunque nunca le prestas atención, sabes que estás siempre estarás seguro, porque siempre te estará vigilando desde su balcón y / o mirilla, comentando tu rutina con su viejo perro (o en su defecto, gato, viejo también, por supuesto).


PD: nunca menos precies a las cosas o personas pequeñas, a quién no le a jodido nunca una chincheta/alfiler tirada por ai?, quien no le a tenio tirria a ese bajito gallego y con bigote que murio hace años?....

jueves, 10 de marzo de 2011

¿El amor? descongelar a Walt Disney y que venga a explicarmelo por dios!

¿Como explicar el amor, algo tan complicado?. Aprovecho que estoy en un momento que no siento nada sobre nadie, para intentar definirlo, ya que si sintiera algo, sería todo melancólico. Y pensé, como podemos explicar algo, que parezca fácil de entender?, pues me fui a cuando éramos unos niños, cuando el amor se resumía en: ¿quieres ser mi novio?, venga vale, en el recreo nos cogemos de las manos”. Por lo tanto, solo queda explicar el amor, desde el punto de vista de un niño, con algo que yo controlo muy bien, Disney.

Al principio solo queremos divertirnos, salir por hay, y gritar “Yo quiero marcha, marcha”. Cuando en esta fase nos encanta salir con un grupo de amigos, y ver al más marchoso y que mas te hace reir, y pensar por dentro: no “Hay un genio tan genial”. Aunque suene un poco inmaduro decirlo (que coño, estamos hablando en tono Disney), no hay buena marcha, sin alcohol, tanto, hasta que empecemos a ver “Colores en el viento”. Entras en la discoteca y sales a bailar pensando “Soy lo más vital”, incluso subirte a una plataforma o escenario y gritar en alto “Yo voy a ser el rey” (león). Lo peor es cuando terminas la noche, y solo piensas en conseguir llegar a tu casa… “llegaré a la meta”, la cosa es que, “no importa la distancia” a la que esté tu casa, y en que circunstancias que estás tú, que siempre llegas.


La segunda fase, es cuando ves amores a tu alredor. A veces le aconsejas, cuando ves que su relación o posible relación, será provechosa para tu amigo, y le repites mil veces al oído “Bésala”. Lo malo es cuando lo ves mal, y empiezas a ver la relación como algo destructivo, pensando “Bella y Bestia son”. Aunque sea negativa la relación, cuando acaba terminando mal, solo te queda decirle a tu amigo: “Hay un amigo en mi”.

Pero, cuando el amor llega a ti, a “tu corazón”, el repertorio cambia. “Sueñas” con un gran amor, ver a una persona, donde puedas ver “tu reflejo”, con el que vivir “un mundo ideal”, y al que poder decirle: “en mi corazón vivirás” y que es “parte de tu mundo”. El desamor es peor… un día, nostálgico, miras al cielo, y ves “la estrella azul”, sí, “aquella estrella de allá”, y piensas en esa persona a la que querías  tanto, cuando eras “parte de él”, cuando vivías entre “dos mundos”. Una persona, que para ti, pasó de “Zero a Héroe”, y es que cuando estás enamorado, te enamoras hasta de sus defectos. Cuando estás enamorado, “no importa la distancia”. Que bonito es recordar “cuando alguien te amaba”. Al fin y al cabo, yo solo pido mi “príncipe azul”.


Hay una cuarta fase, LA MEJOR, y es… el sexo (con amor). Cuando ves a esa persona, antes de pasar a mayores, y le dices al oído, muy cariñosamente: “esta noche es para amar”. Lo coges y tiras contra la pared, y le dices, ya con tono amenazante: “voy a hacer todo un hombre de ti”. Cuando lo ves desnud@ delante tuya, y gritas “hakuna matata” nen@, y empieza el tema…xDD. Hasta que llega la parte final, el orgasmo, (que traducido en nuestro idioma Disney sería “Supercalifragilísticopuestialidoso”). Pero eso sí, con condon, que al final acabas con 7 niños, cantando al ritmo de “Ay jó”.

PD: solo me queda concluir, con que esto del amor es “un ciclo sin fin”, y que mi media naranja, lo tengo claro, está “bajo del mar”, porque en la tierra NO!.

jueves, 3 de marzo de 2011

Como deshacerte de “algo” que no te deja en paz

Aiss…. que difícil es deshacerte de una compañía muy desagradable que siempre te acompaña, que no sabes que hacer para que te deje en paz, que te atormenta y hace lo que sea para llamar tu atención, y solo quieres que desaparezca…. tu barriga. Y para que la señora barriga desaparezca, siempre hacemos lo mismo:

-Plan A: nos quitamos de esas comidas más bastas que unas bragas de esparto ociosas, dígase los gofres, las merendolas grandes, las bolsas de patatas, el chocolate, las hamburguesas, pizzas, etc. Cambiamos el azúcar del café, por sacarina; el mollete, por un pitufo integral, y comprar todo aquello que tenga la terminación “Light”. Cuando nos damos cuenta que después de esto, no solo no hemos adelgazado, si no que hemos engordado, vamos al plan B.

 

-Plan B: Dietas puras y duras, dejamos de merendar, apenas desayunamos, o algo ligero, las comidas bajas en grasa, la cena ligera o con frutas, y ¿si salimos? ensalada al canto. Probamos todas las dietas “locas”, como la dieta de la manzana (5 dias solo a base de manzanas), la dieta de la alcachofa, o los que tienen suerte, la del cucurucho. Después de sufrir mucho durante un mes, sigues engordando, menos, pero sigues engordando, ¿Qué hacer? Plan C.


-Plan C: compaginas tu Plan B (dietas) con correr todos los dias (o eso se dice en principio, ya que después se convierte en “salir a andar todos los dias”à “salir a andar tres dias a la semana”à”salir el domingo a andar”à”subir las escaleras de tu casa, en vez de coger el ascensor”).  Sufres, mas que los de supervivientes, y apenas adelgazas.



-Plan D: cambias de farmacia, y te pesas en otra. A cada cual peor… te desesperas, y solo te queda, a lo que los mas atrevidos, arriesgados y valientes, llegamos… plan E.


-Plan E: apuntarse a un gimnasio. Hablar sobre la vida en el gimnasio, necesita tres o cuatro blogs….



PD: Se han abierto promociones para liposucciones, interesados, al ayuntamiento, pa variar.