Este sábado fui a una boda, de mi prima, la pija de la
familia. Si ya di por hecho que la boda no sería del todo “normal”
por ser organizada por la pija de la familia, lo confirmé cuando me dio la
invitación. Venía en un sobre blanco…. Sucio (a lo que ella lo llamó
blanco-roto), con un lacito rojo muy abstracto, del cual me confesó que lo hizo
ella.
-Abre el sobre, verás, te va a encantar.
Le quite el súper lazo/súper nudo, abrí el sobre y vi la
invitación. “Nos complace invitarles a la ceremonia religiosa (ceremonia
religiosa? El cura sabe que teneis dos hijos no?) para culminar nuestra bella
historia de amor (os conocisteis en la feria del pueblo, concretamente en la
cola del ratón vacilón, si os parece bella la historia….) consagrando nuestro
amor….bla bla bla”.
+Sí, está muy bien.
-¿Y has visto que precioso el color de la invitación, que
original?
+Mmm, Carmen, es beige, como todas.
-No perdona, no es beige, inculto, es color “cáscara de
huevo”.
Me dejó sin palabras, lo confieso.
+Y, cuéntame, ¿Cuánta gente va?
-Nada, será una boda íntima.
Los cojones!, llegué a la iglesia, y parecía eso el
festival de Rock in Rio, pero de pijos. ¿Qué entenderá esta mujer por boda
íntima? ¿No invitar a todas sus compañeras de pilates? 450 invitados y 120
pamelas me dijeron que había, ¿cuantas semanas habrá estado esta mujer haciendo los lacitos pomposos de las invitaciones?. La flipada que se creía lady di Mi
querida prima, llegó en un coche de caballos, cuatro caballos. Mira que la
iglesia era grande, pues cuando mi prima llegó al altar, la cola acaba estaba a
medio camino.
Al salir, todos esperando a que salgan de la iglesia, y
se nos acercan a mi y a mi tia unas niñas (disfrazadas de señora mayor) a
darnos bolsitas con pétalos de rosa, ya que había orden de solo tirarles
pétalos de rosa. Yo y mi tía nos miramos, y pensamos: “sus muertos”, nosotros
con el paquete de Arroz SOS, que lo compramos el dia anterior en el mercadona,
para que venga ahora la Lomana a tocarnos los cuyons….enfin, mi tía les tiró el
arroz, sin sacarlo del paquete, nose si me entendéis.
Lo que vi en el convite ya… necesitaría otra entrada de
blog, solo os digo, que nos pusieron platos (cuadrados por supuestos, que queda
mas cool), con un poco de comida en el centro. Pensé al principio que como era
un sitio pijo, sería en plan que degustabas la comida, y si te gustaba, pues te
traía el plato de verdad, lleno, pero no. Encima, los platos tenían un nombre
tan, tan, tan impronunciables, largos, y por supuesto, en semi-español/semi-francés…
para que al final fuera el solomillito de siempre con salsita (pero en tamaño
Pocoyó). No se de que sorprenderme si cuando mi prima me invitó a comer a su
casa, me dijo que comería “revuelto de huevos, con patatas salteadas y un toque
de cebolla”, y lo que había en el plato era una tortilla de papa.
Solo me queda por decir. VIVAN LOS NOVIOS.
PD: sería una boda pija, elegante, y de gente con parné,
pero, a la hora de bailar, paquito el chocolatero. Tócate los cojones