¿Habéis escuchado eso de que influye lo último en lo que
hayas pensando antes de dormirte, a la hora de soñar?, pues os voy a relatar
ahora mi sueño, justo después de dormirme viendo El Gran Debate. (Que ya podría dormirme viendo porno otra
cosa, así mis sueños serían mas entretenidos).
Lo primero que recuerdo era a mí mismo, delante de un espejo,
vestido de novio…¡¡vestido de novio!! ¿Me casaba? ¿Con Quién?. Caminaba hacia el
altar, había mucha gente a los lados, caras que me eran conocidas pero no sabía
de qué, y cuando llego al altar, pude ver con la persona que me casaba…parecía
un hombre. Mi sorpresa fue ver quién era quien oficiaba la ceremonia…Benedicto XVI
(entonces, ¿no era una boda gay?). Nuestro singular cura se metió prisa, ya que
nos comentó que después de la ceremonia se pillaba la jubilación anticipada, y
se iba a un monasterio de clausura o algo así, bueno eso decía él, pero debajo
de su toga pude verle un bañador marca-paquete.
Llegaron la hora de los discursos de la boda, y el
primero en hablar era ¿Mi Padre?, ¿Mi mejor amigo?, no, Mariano Rajoy. Bueno,
en persona no, que mandó a su secretaria (una chica muy simpática, que se
llamaba Soraya o algo así), y ésta puso un DVD en un plasma con el discurso
grabado, que cutre. La siguiente persona en hacer un discurso fue Artur
Mas, tócate los cojones, que estuvo todo el discurso hablando en contra
de la boda, que no le gustaba eso de tener que estar con alguien, depender de
alguien, que el objetivo prioritario siempre tenía que ser la independencia, y
erre que erre media hora insistiendo con la independencia. Menos mal que no
hubo más discursos… se me acercó un señor (con un aspecto, una figura, que a mi
sinceramente me dio muchísima pena), sí, Rubalcaba, dándome la razón y
comprendiéndome con que estos dos la habían cagado con sus discursos, que tenía
que haberle hecho caso a él, que una amiga suya (una tal Amy Martin) me hacía
un super discurso por apenas 3.000 €.
Empezó el convite, y se me sienta al lado en la mesa, a
darme la chapa, Ana Botella. Que si dos manzanas son una cosa, y una manzana y una pera otra, que
si dos manzanas dan otra manzana y…. (vamos, que al final resultó que si era
una boda gay). Yo no sabía como decirle a esta señora que a mi las
manzanas y las peras me la traían al pairo, que yo solo creía en las medias
naranjas, o en su defecto, en un par de kiwis y un plátano en medio.Cuando pude observar la fiesta, vi como empezaban los invitados a regalarme los sobres con el dinero, que yo no los recogía, lo hizo un tal Bárcenas, que por lo que se ve, es un experto. Menos un invitado especial, el Juanca, que no me regaló dinero, sino un viaje a Botswana, a cazar elefantes, que a él ya no le dejaban. Claro, yo lo rechacé, diciéndole que yo estaba en contra de la caza de animales… quién me mandaría a mi decir nada. Tres segundos tardó en saltar Toni Cantó (que a mi que me expliquen de donde salió este señor) que si los animales no tenían derecho a la libertad ni a la vida… puaf. Dejé de escucharle en el mismo momento que me di cuenta que al fondo del salón, mis amigos y compañeros de facultad habían maniatado a Jose Ignacio Wert, y lo estaban torturando, ja! ahora quéjate y di que mis amigos no tienen educación, con la cara que la estás poniendo
Me dijeron que ahora empezaba la fiesta, el jolgorio, y
yo solo rogaba y pedía a Dios, que de la fiesta o de la seguridad de la
fiesta no se hubiera encargado la frutera Ana Botella. Pero no, me
dijeron que la encargada de la fiesta fue Ana Mato, y oye…un 10. ¡Se gastó la
tía 3.500 euros solo en confeti!, ¡eso fue una locura!, la admiro.
PD: al terminar el sueño, vi por fin a la persona con la
que me casaba, que se ve que era la que controlaba allí el sarao, y sí,
efectivamente, era una boda gay. Me había casado con Angela Merkel.