Hoy fui a cenar a uno de esos sitios pijos y elegantes,
¿error? Ir a comer con mi amiga la choni. Estábamos de vacaciones, y no
sabíamos donde comer. Desesperados íbamos a rebuscar entre los contenedores
comida, pero unos jubilados y unos funcionarios se nos adelantaron, por lo que
el primer restaurante que encontramos, ahí nos metimos.
Al entrar, un señor emperifollado nos preguntó si
teníamos reserva (que en estos sitios, si no llevas reserva, aunque el
restaurante estuviera medio vacío, ya te miran como mal). El segundo paso es
que el señor emperifollado os acompaña hasta una mesa que buscara que esté
libre y analizará, como si cada una estuviera situada estratégicamente (en los
restaurantes chinos hacen lo mismo, a pesar de que siempre esté todo vacío,
para hacerse los interesantes).En el camino empezó a darme un poco de vergüenza mi amiga, ya que en el trayecto a la mesa, y al ver la decoración del sitio, iba gritando "que nivel, maribel". Al sentarnos, el camarero acomodo la silla a mi amiga, según ella porque quería tema con ella, yo sigo sosteniendo que era protocolo...
Momento crítico: cuando le quitan la chaqueta a mi amiga,
para guardarlo… yo pensé que el emperifollao no lo contaba, no llego a
tranquilizar a mi amiga y ésta lo coge de los huevos y se los arranca.
Trucos para saber cuanto nos costará la cena en un
restaurante de ese estilo:
Empezamos calculando cuanto nos costaría la comida en un
sitio normal, y a partir de esa cantidad, sumamos:
-Cuanto mas emperifollado vaya el camarero, mas caro
-Si los platos son cuadrados, mas caro
-Si los platos son de color, mucho mas caro.
-Cuanta menos cantidad de comida haya en el plato, mas
caro.
-Cuanto mas tentempiés y entrantes te pongan “gratuitos”,
mas caro.
-Cuanto mas atento esté el señor emperifollado de
vosotros y más educado sea, mas caro.
-Cuanto mas sofisticado sea el nombre del plato que te
pidas, mas caro.
A pesar de las previsiones que hice, y que me esperaba
que la cuenta fuera grande, fue mucho peor. Mi amiga no se asustó al verla,
ella insistía en que estaba en pesetas al ser un sitio bohemio. Resultó que (a
parte de las cuantías desmesuradas de los platos) nos cobraron por cubierto,
por el pan…etc, vamos, cosas que nos pusieron sin que las pidiéramos. Lo mejor
de todo fue, que no solo el IVA no estaba incluido en los precios de los
platos, y nos clavaron después el porcentaje al total, sino que al ser un sitio
“fisno”, lo suyo es dejar un porcentaje (15%) sobre el total del total en
concepto de propina….
En definitiva, solo con la propina, podríamos haber
comido en un sitio normal y corriente. Al levantarnos, mi amiga se metió en el vestidor personalmente a por su chaqueta, y el camarero fue corriendo a decirle que ya se lo llevaba él, que no se molestara (pensé que el momento no podía ser vergonzoso, pero me equivoqué...). Acto seguido mi amiga pensó mas todavía, que el camarero quería tema con ella, cogió la chaqueta, le sonrió y le dio una cachetada al emperifollado...su cara, un poema. Salí como pude de allí.
PD: al salir, mi amiga me enseñó el bolso, y resultó que
se llevó un recuerdo de nuestra cena: los cubiertos (según ella, ya que se lo
habían cobrado, se los llevaba).